El camino no importa, estorba ante el objetivo. La meta, ahí a la vista, tan brillante que no deja ver otra cosa, no se deja ver siquiera a sí misma. Es cierto que algo que se ahorra puede empezar a crecer y llegar a ser algo más grande, digamos, este mismo viernes a las 4 de la tarde, por ejemplo.
Y si ese tesoro se desea ya mismo es lógico que hay que ir a la mismísima boca del lobo, sin dar vueltas.
Yo tengo una parte de tu regalo, el cuaderno está en casa (aunque te recuerdo que hay dos cuadernos..), y entiendo que con el poco tiempo que tenés durante estos días puedas llegar a elegir esta opción. Pero tengo que informarte que saltándote los otros pasos este regalo va a estar menos enriquecido por el juego; porque en gran medida el regalo es el juego mismo, que se va a ir creando y creciendo hasta que llegue a su fin. Y la que tiene el poder de ponerle fin al juego sos vos.. tal cual como en "Elige tu propia aventura": Elige tu propia búsqueda del tesoro, sería esto. Vos decidís si la gracia de recorrer este libro es alcanzar el final lo más rápido posible, o escri-vivir la historia más larga..
Posdata: no te vayas a desilusionar; el cuaderno posee instrucciones adentro para ir a buscar un botín. Digamos que es una llave y no el tesoro en sí; pero una llave de piedras preciosas, que en sí mismo también puede considerarse tesoro. El que quizás resulte menos enriquecido es aquel cofre que podés abrir con esta llave: la llave te lleva hasta el tesoro material, y si cegada por éste no viste el camino, entonces te perdiste de su historia y significado; hubiera podido estar más gordo a nivel simbólico.